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Entrevista

Gerardo Ballesteros: legalidad y crecimiento en el mercado mexicano del juego

28 de octubre de 2026
Gerardo Ballesteros: legalidad y crecimiento en el mercado mexicano del juego
Gerardo Ballesteros analiza la evolución del gaming en México: Legalidad, aumento del IEPS y perspectivas a 2027 En entrevista exclusiva, Gerardo Ballesteros, de LC Gaming, detalla la dinámica regulatoria y fiscal que transforma el mercado del juego en México. Tras abordar el impacto del IEPS al 50%, la urgencia de actualizar la ley de 1947 y las claves para alianzas B2B en regla, Ballesteros explica por qué la certeza jurídica es el pilar de sostenibilidad en la región.

El representante de LC Gaming analiza las oportunidades del mercado mexicano, los desafíos regulatorios y fiscales, la innovación tecnológica y las claves para construir una industria del juego más sólida en Latinoamérica.

El mercado mexicano del juego atraviesa un periodo de transformación marcado por la evolución tecnológica, las exigencias de cumplimiento y el debate sobre la actualización de su marco regulatorio. En este escenario, la certeza jurídica y la estructuración de los modelos de negocio se convierten en factores determinantes para las empresas que buscan ingresar o consolidarse en el país.

Desde LC Gaming, firma especializada en derecho de juegos y sorteos, Gerardo Ballesteros comparte su perspectiva sobre las oportunidades del sector, el comportamiento del jugador mexicano y los desafíos que enfrentan operadores, proveedores e inversionistas en un entorno cada vez más exigente.

A lo largo de esta entrevista para iGaming México, aborda el papel de la innovación en los pagos y la prevención del fraude, el impacto del entorno fiscal, la importancia del juego responsable y las tendencias que podrían marcar la evolución del mercado hacia 2027.

1. ¿Cómo definirías el papel de LC Gaming y su propuesta de valor para Latinoamérica?

LC Gaming es un socio estratégico en materia regulatoria. Nos dedicamos al derecho de juegos y sorteos, y acompañamos a permisionarios, operadores, proveedores e inversionistas que quieren entrar o consolidarse en el mercado con certeza jurídica. En México, el éxito no depende solo del capital, sino de operar con legalidad, transparencia y ética empresarial.

Nuestra propuesta de valor combina tres cosas. La primera es conocimiento profundo de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, su Reglamento y los criterios de la Dirección General de Juegos y Sorteos (DGJS) de Segob. La segunda es estructuración de esquemas de negocio viables, que incluyen permisos, contratos con proveedores, operadores y afiliados, cumplimiento fiscal y prevención de lavado de dinero. La tercera es visión regional, para que quien llegue a México entienda que no se puede copiar el modelo de Brasil, Colombia o Argentina.

2. ¿Cuáles son las principales oportunidades del mercado mexicano?

Las condiciones de fondo son muy sólidas. México tiene una población joven y mobile-first, una cultura deportiva muy arraigada con el futbol como principal motor, y una oferta formal todavía subpenetrada frente a la demanda. Las estimaciones del mercado varían mucho según la metodología. Para el segmento regulado de juego en línea se citan cifras cercanas a 1,000 millones de dólares, y los cálculos que incluyen el mercado gris llegan a más de 3,000 millones.

Esa distancia es la oportunidad. Hay una demanda que hoy se atiende en gran parte fuera del marco formal, y quien ofrezca una operación legal, confiable y con buena experiencia de usuario puede capturarla. Veo oportunidad concreta en cuatro frentes:

  • Apuestas deportivas y casino en línea bajo permisionarios sólidos.
  • Alianzas B2B entre permisionarios y proveedores de contenido, plataforma y pagos.
  • Sorteos y modelos de entretenimiento digital bien estructurados.
  • Servicios de cumplimiento, auditoría y juego responsable, que el mercado todavía necesita desarrollar.

3. ¿Qué innovaciones marcan la diferencia y cuáles tendrán mayor impacto?

Desde mi perspectiva, la innovación que importa es la que además se puede implementar de forma conforme a la regulación. Hoy veo cinco líneas:

  • Pagos: la orquestación de pagos con SPEI, tarjetas, efectivo en tiendas de conveniencia y billeteras. En México, la facilidad para depositar y retirar es un factor de confianza decisivo.
  • KYC y antifraude automatizados: verificación de identidad y biometría, que ayudan a cumplir con las obligaciones de prevención de lavado de dinero, a evitar el acceso de menores y a detectar abuso de bonos.
  • Personalización con IA: Puede mejorar la experiencia y también detectar patrones de juego problemático. Debe usarse con transparencia y con tratamiento adecuado de datos personales.
  • Casino en vivo y contenido localizado: formatos de alta interacción adaptados al gusto del jugador mexicano.
  • Herramientas de juego responsable: límites, autoexclusión y alertas, que dejarán de ser opcionales.

Lo que tendrá mayor impacto en los próximos años es la combinación de pagos fluidos, cumplimiento automatizado e inteligencia de datos con protección al jugador.

4. ¿Qué cambios has observado en el jugador mexicano y qué deben hacer los operadores?

El jugador mexicano es cada vez más digital, más informado y más exigente. Juega desde el celular, prefiere depósitos pequeños y frecuentes, y busca rapidez en retiros y atención por canales como WhatsApp. Valora las marcas que percibe como confiables y con presencia local. El futbol, sobre todo la Liga MX y los grandes torneos, sigue siendo el gran detonador de acceso, y de ahí migra a otras verticales como slots, ruleta y casino en vivo.

También hay un jugador que desconfía de las plataformas que no pagan o que no saben quién las respalda. Los operadores deberían:

  • Mostrar con claridad quién es el permisionario y bajo qué permiso operan.
  • Ofrecer retiros rápidos y condiciones de bonos transparentes.
  • Atender en español con tono local y soporte real.
  • Incorporar juego responsable como parte del producto, no como un aviso legal al pie.
  • Cuidar la publicidad, con restricciones claras respecto a menores y sin promesas de ganancia.

5. ¿Cómo impacta el entorno regulatorio y qué elementos harían un mercado más sólido?

Estamos aplicando una ley de 1947 y un Reglamento de 2004 a una industria digital que no existía cuando se redactaron. El modelo opera a través de permisos otorgados por la DGJS de Segob, y no existe una licencia específica e independiente para juego en línea. Eso genera incertidumbre interpretativa, dificulta la entrada de nuevos jugadores y deja espacio a la oferta sin permiso.

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A esto se suma el cambio fiscal. A partir de 2026, el IEPS a juegos con apuestas y sorteos subió del 30% al 50%, y se extendió a la oferta digital, incluida la de operadores extranjeros que atienden a usuarios en México. Es una señal clara de que el Estado quiere recaudar y formalizar. Pero una carga tan alta puede encarecer la oferta legal frente a la ilegal, que según se estima concentra alrededor de 60% del juego en línea disponible.

Para un mercado más sólido, considero importante:

  • Una nueva ley y reglamento que reconozcan expresamente el juego remoto, con reglas claras de otorgamiento, vigencia y obligaciones.
  • Proporcionalidad fiscal, porque una carga excesiva puede producir el efecto contrario al deseado.
  • Mecanismos efectivos contra la oferta ilegal, como bloqueo de sitios, control de pagos y cooperación con SAT y UIF.
  • Estándares técnicos y certificación de plataformas y juegos.
  • Un marco de juego responsable y protección al consumidor.
  • Interlocución especializada y criterios predecibles por parte de la autoridad.

6. ¿Qué desafíos siguen enfrentando las empresas que quieren crecer en Latinoamérica, y en México en particular?

Hay desafíos regulatorios, fiscales, operativos y reputacionales. En México destacan:

  • Acceso al permiso: la dificultad para obtener nuevos permisos federales hace que muchas empresas entren vía alianzas con permisionarios. Esas estructuras deben diseñarse con cuidado, porque la responsabilidad frente a la autoridad recae en el permisionario.
  • Presión fiscal: con IEPS al 50% los márgenes se comprimen y la eficiencia operativa se vuelve crítica.
  • Competencia desleal de plataformas sin permiso.
  • Prevención de lavado de dinero: el juego es actividad vulnerable bajo la Ley Antilavado, con obligaciones de identificación, avisos a la UIF y conservación de información.
  • Bancarización y pagos: algunas instituciones financieras son reservadas con este sector.
  • Fragmentación regional: cada país de Latinoamérica tiene un modelo distinto y no se puede replicar una sola estrategia.

7. ¿Qué factores permiten diferenciarse y construir relaciones de largo plazo?

En un mercado competitivo, lo que sostiene una relación de largo plazo es la confianza. Yo señalaría cuatro factores:

  • Cumplimiento verificable: operar con permiso vigente, con estructuras claras, contratos sólidos y obligaciones fiscales y antilavado al día. Un operador con problemas de cumplimiento pone en riesgo su permiso y su marca.
  • Experiencia del jugador: pagos rápidos, producto localizado y soporte de calidad.
  • Transparencia: reglas claras, bonos comprensibles y publicidad responsable.
  • Alianzas bien estructuradas: entre permisionarios, operadores y proveedores, con reglas claras de responsabilidad, información y supervisión.

Entre operadores y proveedores, la reputación se construye durante años y se pierde con un solo incidente.

8. ¿Qué proyectos o líneas de trabajo impulsan hoy y qué podemos esperar?

Estamos enfocados en acompañar a nuestros clientes en un momento de transición regulatoria. Eso incluye estructuración de proyectos de juego en línea bajo la figura de permisionarios, revisión de contratos y esquemas con proveedores, programas de cumplimiento y prevención de lavado de dinero, adecuación fiscal ante el nuevo IEPS y análisis de la normativa de publicidad y protección de datos. También damos seguimiento y participamos en el diálogo sobre la nueva Ley Federal de Juegos y Sorteos, para que nuestros clientes estén preparados cuando se concrete. Para los próximos meses queremos fortalecer nuestro acompañamiento a empresas que buscan entrar a México y consolidar nuestra visión regional hacia otros países de Latinoamérica.

9. Mirando hacia 2027, ¿cómo imaginas la evolución del mercado mexicano?

Creo que 2027 será un año de definición. Veo cuatro tendencias:

  • Nuevo marco legal: el gobierno ha reconocido la necesidad de actualizar la ley, y se han realizado mesas de diálogo con la industria. Si se concreta, el reto será que la nueva ley sea técnicamente sólida y equilibrada.
  • Formalización y consolidación: con mayor presión fiscal y más control sobre la oferta sin permiso, esperaría menos operadores, pero más sólidos y mejor capitalizados, con alianzas y fusiones.
  • Juego responsable como estándar y no como diferenciador.
  • Tecnología aplicada al cumplimiento: monitoreo transaccional, verificación de identidad y auditoría automatizada.

Después del impulso de eventos deportivos como el Mundial 2026, el mercado tendrá que demostrar que puede retener jugadores sin depender de un solo detonador.

10. Para cerrar, ¿qué mensaje quieres transmitir?

México es un mercado con enorme potencial, pero exige seriedad. Mi mensaje a operadores, proveedores y demás actores es que inviertan primero en legalidad y estructura, y después en crecimiento. Quien cumple, documenta y construye relaciones transparentes con la autoridad, con sus socios y con sus jugadores es quien permanece cuando el mercado se regula. Invito a la industria a participar en el diálogo con la autoridad y a trabajar en conjunto para construir un mercado ordenado, competitivo y con protección al jugador. En este sector la reputación y la legalidad valen más que cualquier crecimiento rápido.

iGaming México agradece a Gerardo Ballesteros y a LC Gaming por compartir su perspectiva sobre los retos y oportunidades de la industria. En un mercado en transformación, el diálogo entre los distintos actores del sector será fundamental para impulsar una industria más transparente, competitiva y preparada para los desafíos de los próximos años.